Afectividad y familia

Afectividad, educación de los hijos y familia van de la mano. La familia es el entorno ideal para el desarrollo de la afectividad y la educación de los hijos. En la familia se pueden dar los tres amores que cambian roles amante-amado: amistad, amor conyugal y amor a Dios. Estos tres amores son los únicos que pueden conservar una afectividad plena. 

 Una afectividad gozosa se consigue cuando nos relacionamos intercambiando roles amante-amado. La educación de la afectividad en la familia potencia el desarrollo de los hijos. La educación y el desarrollo de los hijos poseen un fundamento afectivo. Una afectividad gozosa en los padres potencia los proyectos familiares y educativos y, consecuentemente, el desarrollo de los hijos. Padres y educadores triunfan en la educación cuando su afectividad es plena.

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Ver "El éxito afectivo".

Afcetivdad y problemas educativos