Emociones, afectividad y compromisos

Cuando adquirimos un compromiso estamos dando nuestra palabra de que cumpliremos algo, estamos cogiendo una obligación normalmente frente a otra persona. Si no lo cumplimos, seguramente defraudaremos a alguien.

Si a una persona le decimos que no podemos quedar en ese momento porque tenemos un compromiso, enseguida piensa que es algo muy importante y por eso no lo podemos dejar. Se le da mucho valor al compromiso, pero se ve como algo de cierta envergadura que no ocurre todos los días, cuando nuestros días están llenos de pequeños compromisos, que no por ser pequeños dejan de ser importantes. Es más, son muy importantes porque si nos acostumbramos a cumplir estos pequeños compromisos, tendremos más facilidad para cumplir los grandes.

Dar los buenos días a la familia, despedirme cuando me voy, llegar puntual al trabajo y a casa cuando salgo de él, hacer la comida, tratar con educación a los compañeros, pagar lo que compro…, algunos son muy evidentes y otros no tanto, pero en todos los casos si no los cumplimos vamos a influir negativamente en alguien.

Gracias a que todos los días tenemos compromisos que cumplir, es algo que se puede aprender. Y, como casi todo, el mejor lugar para aprenderlo es la familia. Además de que los padres somos el primer ejemplo para los hijos, también les podemos ir enseñando que no hay que dejarse llevar por las apetencias y emociones de cada momento; si tenían que hacer algo pero en ese momento no les apetece o les ha surgido un plan más atractivo, podemos hacerles ver que dejar de hacerlo afectará a la familia (por ejemplo, dejar de poner la mesa).

Todo lo que hacemos, sea importante o no, afecta a las personas con las que nos relacionamos. Además, todo se va guardando en nuestra afectividad, por lo que vamos aprendiendo, nos vamos acostumbrando a los comportamientos que se van repitiendo a nuestro alrededor. Si tenemos esto presente y nos acostumbramos a pensar en las consecuencias que tendrá dejar de cumplir algo, será una ayuda para cumplir nuestros compromisos y para que otras personas tengan ejemplos que les ayuden a aprender. ¡Comprométete!

 

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