Libertad, emociones

Cuando abrimos la jaula a un pájaro, este puede salir volando, quedar en libertad. Sin embargo, el pájaro no pensará, actúa por instinto; podríamos decir que los límites de su libertad son sus instintos. Las personas somos libres porque tenemos la capacidad de decidir. Si nosotros estuviéramos encerrados y nos abren la puerta, podríamos razonar y decidir salir o no. Podríamos decir que la libertad la usamos según nos convenga, decidiremos salir o quedarnos dependiendo del beneficio que obtengamos en cada opción.

Pero normalmente todas las decisiones que tomamos no solo nos afectan a nosotros, también afectan a otras personas. Si vivimos con nuestra familia, pensaremos en el bien de todos nuestros seres queridos, procuraremos que todas nuestras acciones sean lo mejor para todos ellos. Por ejemplo, una madre de familia es libre de hacer la comida que más le apetezca, pero decidirá unos menús que sean adecuados para el crecimiento y la salud de su marido y sus hijos. Incluso a veces hará comidas que a ella no le gusten mucho por contentar a sus seres queridos.

En el ámbito familiar vemos muy claro que hay que respetar a todos y nos ponemos límites, pero a veces a un nivel más amplio nos olvidamos. En nuestra sociedad a veces vemos que hay personas que utilizan la libertad sin tener en cuenta sus límites o utilizan la palabra libertad para justificar sus actuaciones. Por ejemplo, a veces se realizan algunos actos sociales que no respetan a otros grupos escudándose en la libertad de expresión. Lo que hacen es actuar movidos por sus emociones sin pararse a pensar que pueden estar haciendo daño a alguien.

Si nos acostumbramos a pensar en los demás será más fácil controlar nuestras emociones y así ser capaces de tomar decisiones libres. Antes de tomar cualquier decisión siempre deberíamos tener en cuenta si esta respeta a todas las personas que tenemos alrededor y si no, buscar libremente otra. El respeto siempre debe ser un límite para nuestra libertad y da la casualidad que actuando con respeto fomentaremos un ambiente amoroso, necesario para el buen desarrollo de las personas.

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