Colaboración

Necesitamos la ayuda de alguien para hacer casi todo, solos nos cuesta más esfuerzo y nos cansamos más.

Normalmente, en las empresas se trabaja en equipo. Cuando varias personas unen sus esfuerzos para conseguir un fin común es mucho más fácil que este se consiga que si cada una de ellas se ocupa de una tarea independiente. Aunque sus tareas concretas sean distintas, saben que son necesarias para que las otras personas puedan desempeñar las suyas. Por ejemplo, para construir una casa hay equipos de albañiles, carpinteros, fontaneros…, el trabajo bien hecho de cada uno de ellos ayudará a los otros; los médicos también suelen trabajar en equipo en los hospitales, además hay otros profesionales que les ayudan, como enfermeras/os. Hay algunos trabajos que a simple vista parece que no necesitan ayuda de nadie, como por ejemplo los taxistas, pero su trabajo también se facilita con el de otras personas como guardias urbanos o quien trabaje en la Dirección de Tráfico regulando semáforos y señales de tráfico, incluso con la colaboración de otros conductores o de peatones que respeten semáforos y pasos cebra para cruzar la calzada.

En cualquier actividad que hagamos, aunque no nos demos cuenta, estamos recibiendo ayuda de alguien y nosotros también estamos ayudando a otras personas. Si pensamos en una madre de familia que está sola en su casa preparando la comida, es evidente que está ayudando a su marido e hijos pero, aparentemente, ella no recibe ninguna ayuda. Sin embargo, sus tareas en el hogar serán más fáciles si cada uno deja sus cosas ordenadas o si no van a la nevera a buscar lo que les apetezca cada vez que tienen hambre.

Cambia mucho vivir rodeados de personas que son conscientes de que todo lo que hacen influye, para bien o para mal, en los demás o, por el contrario, de personas que van a la suya sin importarle los efectos de sus acciones. Cómo cambia el ambiente en un caso o en el otro. En el primer caso, serán familias, equipos de trabajo o cualquier grupo donde encontraremos relaciones marcadas por un continuo intercambio entre dar y recibir, habrá un equilibrio y la gente se encontrará allí a gusto; en el segundo, habrá un desequilibrio, se pensará más en recibir beneficios que en prestar ayuda y, por consiguiente, el ambiente estará enrarecido.

La cooperación es una conducta natural que facilita la convivencia, ayuda a que las relaciones sean fluidas y proporciona descanso, ya que siempre influye positivamente en la actividad de alguien.

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