Orden

Estamos a mitad se septiembre, estas fechas a todos nos recuerdan la vuelta al colegio y con ello, también la vuelta al horario más ordenado del curso, sobre todo en las familias donde hay niños en edad escolar. Después de tres meses de vacaciones, muchas madres y padres están deseando volver a la rutina, que los hijos tengan un horario muy marcado, para que la familia funcione de una forma más ordenada.

Con los horarios escolares los niños saben en todo momento “lo que toca” y que no se puede cambiar. Tienen una hora límite para irse a dormir y saben si al día siguiente tienen que ir al cole o es fin de semana, si les toca deporte o alguna actividad extraescolar; si comen en el colegio suele estar el menú a la vista en la cocina de casa y también saben qué comerán… Todo esto les da tranquilidad, pero no solo a ellos, también a los padres.

Tener un horario establecido nos da la tranquilidad de una cosa menos en lo que pensar y podemos estar más relajados para realizar otras tareas, tanto del hogar como externas. Estar relajados nos ayuda a nosotros mismos, pero también a los que conviven con nosotros, es fundamental para que haya un buen ambiente; por ejemplo, podremos estar más pendientes de las necesidades de los demás.

Una familia es como un ecosistema, donde el hogar es el sustrato físico donde se desarrolla. Si se vive con orden, todos sus miembros se alimentarán de él. Cuando una persona llega cansada, nerviosa, enfadada…, si se encuentra un ambiente relajado, este le ayudará a superar su estado de ánimo y también será más fácil que los demás se den cuenta de lo que necesita. Pero llevar una vida ordenada también hará que mejore el orden material y éste facilita el trabajo de todos, tanto de los mayores como el estudio de los más pequeños; en definitiva, el orden ayudará a que en nuestra familia crezca el amor.

Leer más sobre el tema en “Padres que dejan huella” y “El éxito afectivo”.

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